miércoles

Åke Nilsson, sensaciones nórdicas




Cartas interdimensionales
de Juana Rosa Pita
Cartas interdimensionales


Aunque parezca tierra lo que piso,
bajo mis pies el
mar baila unos aires
de no sé qué país desconocido.
La vida nos propone cada cosa!
Y nosotros optamos por dejar
que el
arte -desde su fino alero
volado sobre los precipicios-
responda por nosotros.

Hay quienes creen ser libres
cuando dan rienda suelta a su tiniebla:
reponden al horror
con otro horror de idéntica espesura.
Pero asomarse al infinito cuesta
encierro al
sol, renuncia.
La libertad mayor -dice el artista-
es no hacer concesiones.






Åke Nilsson , es un pintor sueco contemporáneo, plagado de color y misterio en sus símbolos...a veces se acerca a la realidad ,a su realidad, y otras tenemos que acercarnos nosotros buscando una respuesta ante sus enigmas. En todo caso a mí me deja boquiabierta siempre que contemplo una obra suya, me invade, me arrastra...me seduce completamente, e aquí una muestra, que la disfrutéis.

























martes

Carl Larsson, adelantado a su tiempo

Mi habitación


Carl Larsson, que nació en condiciones muy modestas en un distrito pobre de Estocolmo, comenzó su carrera artística a la edad de sólo 13 años, al ser admitido a las clases preparatorias de la Real Academia de Bellas Artes de Suecia. Mientras estudiaba, se procuró su sustento como ilustrador de un periódico. Entre 1877 y 1882, Carl Larsson vivió en París, donde pintó sus primeros motivos según el espíritu del romanticismo nacional, aunque adoptó un estilo más íntimo de pintura en acuarela cuando se mudó a la colonia de artistas en Grèz-sur-Loing en 1882.


Autorretrato


Fue allí donde conoció a su mujer, Karin Bergöö, con la que tuvo siete hijos. La pareja regresó a Suecia en 1885. En un principio, la familia vivió en Gotemburgo, donde Carl Larsson dio clases en la escuela de arte de Valand, realizando una serie de pinturas monumentales encargadas por Pontus Fürstemberg, que se convirtió en uno de sus principales mecenas.

En 1891, Carl Larsson ganó el concurso para hacer los frescos de la escalera del Museo Nacional de Bellas Artes en Estocolmo.


En la última década del siglo, comenzó una serie de cuadros cuyo tema central fue la vida familiar en Sundborn, en la región de Dalecarlia, que se convirtió en residencia permanente en 1901.


Desayuno bajo el gran abedul


Fiesta matinal

En el estanque


Su principal objetivo como artista era representar el "lado amable de la vida", después de toda una época de penurias: escenas cotidianas, cargadas de ternura y calidez, de su esposa con sus hijos, los niños jugando, los veranos en la playa, interiores del hogar, etc. El personal estilo de decoración de Karin y de Larsson dio como fruto una manera completamente moderna de acondicionar y estructurar una casa, de forma que fueron considerados verdaderos "diseñadores" de interiores, adelantados a su tiempo: colores cálidos, interiores plenos de luz, vajillas sencillas y demás detalles contrastaban con el estilo oscuro, recargado y victoriano de otros hogares de la misma época.

Larsson trabajó principalmente a la técnica de la acuarela, siendo más del noventa por ciento de sus trabajos totales.

Su existencia plácida y tranquila en familia fue plasmada en diferentes álbumes, que publicó con gran éxito de ventas en toda Europa.



Bajo la ventana


Leyendo


En la cocina, las niñas


La habitación de la niñas


Pescando cangrejos


La entrada


Karin


Siesta




Dedicado especialmente a Elena y a Inger, con todo mi cariño.

jueves

Autorretratos, self-portrait

Munch

Esta vez le toca a los autorretratos, maravillosos artistas se han retrato a si mismos....es agradable conocer y compartir su punto de vista sobre su persona...espero que os guste mi selección.

Diego Mato Toledo



Andy Warhol










Miró



Zinaida Serebriakova, ver homenaje



Gauguin




Al Dorso de Un Retrato
de Carilda Oliver Labra



Mira el retrato...
¡Fíjate bien!:
en lo que tengo tras la sien
hay arrebato.
Y la sonrisa
que por el rostro pasea,
como enfermiza,
es pena fea.

¿No has observado
esta nariz?
Es un rarísimo desliz...
¡Vaya pecado!

En la garganta
ya casi pura
cantando canta
mi sepultura.

No he de ocultarte que por la frente
anda cautivo
un ser ausente,
peor que vivo.

Mira mi boca
-¿será de hada, será de bruja?-:
me la he cosido con una aguja;
herida antigua que se sofoca.
Jardín de rasos elementales,
ya no es un vino;
y aunque le corto ala y camino
tiene una furia, sufre unos males...

Aquí en el pecho
inútilmente, no sin razón,
loco, maltrecho,
mi corazón
el tiempo olvida;
por una estrella lo cambia todo,
y muy a su modo
hace la vida.

Estas orejas
guardan secretos interesantes,
músicas viejas,
voces de antes.

Lo que me pierde
y me aniquila
es la pupila
trágica, verde:
jade en que huyo,
mito en desgracia,
hoja de acacia,
luz de cocuyo.

A maravilla
el mármol finge
de alguna estatua, de alguna esfinge
esta mejilla;
y sin embargo
es suave y dulce como una pera
y sólo espera
un beso largo.

¿Y mi cabello?
Pobre tesoro,
pájaro bello,
lluvia de oro,
sube que sube
se enreda siempre con una nube.

Soy algo boba,
soy algo miope.
(Uno me daña y otro me roba);
pero ando en sueños siempre a galope.

¿Ves este cuello?
Pues se me enfría...
Lleva la muerte como un destello
de poesía.

Vida absoluta.
Hay cierta monja que nunca azoro,
hay cierta puta
aquí en mi carne. Con ambas lloro.

Cuando mañana se vuelva ayer
no haré del polvo un parentesco:
¡en el retrato siempre parezco
una mujer!









Laura Beita






Juanma Tapia




Leonora Carrington





Tamara de Lempicka


Serrano





Courbet





Frida Kahlo






Paul Klee



Picasso




Abelló


Anna Bilinksa






Robert Delaunay



Chagall




Francis Bacon





Lucian Freud





Oskar Kokoschka




Nolde




Modigliani









Basquiat





Ferdinand Hodler





Muller





Elisabeth-Louise Vigee-Lebrun




Munch


Dalí


Schielle




Van Gogh


Mi otro blog

Mi otro blog
Invites you to visit MY OTHER BLOG